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10 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: Toy Story 3


Hace dos años, Pixar ya hizo historia al colar a Up en las nominadas a mejor película en los Oscars de 2009. Ahora lo vuelven a hacer con Toy Story 3, y no se conforman con la nominación; Pixar quiere ganar. Quieren que se premie a la animación. Y Toy Story 3 tiene todos los ingredientes para que se logre.


El problema es que creo que todavía Hollywood no está preparada para dar su máximo galardón a una película de animación. ¿Por qué está Toy Story 3 nominada? Por llegar al que por ahora es el techo del género. Ellos fueron los que empezaron en esto de los largometrajes animados y cierran un círculo y una trilogía perfecta. Han criado a dos generaciones enteras y estoy seguro de que esas tres películas las verán todos los niños durante multitud de años.

Andy se ha hecho mayor. Han pasado ya 10 años desde la anterior entrega de la película, y el niño se ha convertido ya en un joven que está a punto de irse a la universidad. Con el paso del tiempo, como es obvio, Andy dejó de jugar con sus juguetes, guardándolos en un baúl. Pero cuando llega el momento de la mudanza al campus, el chico tiene que dejar libre su cuarto.

Los juguetes tienen miedo de que los tiren a la basura, y Woody tiene la esperanza que se lo lleve con él al campus. Sus esperanzas se hacen realidad y Woody es testigo de como Andy mete al resto de juguetes en una bolsa para guardarla en la buhardilla. Pero un error de su madre hace que esa bolsa acabe en el cubo de la basura. Woody lo ve y sale de las pertenencias de Andy para ayudar a sus amigos.

Andy ante la difícil elección de llevarse a Woody o a Buzz, sus juguetes preferidos de la infancia
Por más que el vaquero intenta explicarle al resto de muñecos el error, ellos creen que Andy los ha querido tirar. Al final, acaban en una guardería donde se suponen que iban a ser felices ya que los niños jugarían con ellos... pero no todo saldrá como piensan.

La película tira de sentimentalismo, sobre todo a los que desde pequeños han seguido esta saga, que ven como la historia llega a su fin. No sin antes pasar por un montón de aventuras. Es un final magistral con el que no queda otra cosa que o aplaudir o llorar. Y es que estos de Pixar siempre consiguen llegarnos al corazón.

Y el paso del tiempo también se ha notado. Pese a que la animación se ha mejorado notablemente desde sus inicios en la gran pantalla, Toy Story 3 no cambió su estética. Prefirió guardar su estilo, todo más básico, y perfeccionarlo. Así consiguió un producto moderno, pero a la vez no hacía olvidar los inicios de Woody, Buzz y compañía.

Los cambios dan miedo... y esa guarderia también
Con un argumento que más bien parecido a Prison Break (en su buena temporada, es decir, la primera), destacan los nuevos personajes, como el oso Lotso o los míticos Barbie y Ken, que quizás sean los protagonistas del primer corto sobre Toy Story después de esta película. Por que sí amigos, Toy Story no acaba aquí. Pixar tiene pensado hacer cortos para que sus personajes no mueran. Y los fans no podemos más que darles las gracias. 

LO MEJOR: El arranque flamenco de Buzz. Doblado por El Cigala, es con lo que más me pude reir en la película. Eso y el final. El que aquí escribe llegó a soltar alguna lagrima con ese final. Increíble.
LO PEOR: Que no vuelva a haber más películas de Toy Story.
NOTA: IMDB: 8,7. Filmaffinity: 8,2 Partido y Peli: 10. Una obra maestra. Sin más. Creo que en este blog ya hablé suficiente de esta película, así que no voy a marear más con el mismo tema.

07 noviembre 2010

La generación Toy Story

Cuento con veintitrés años. Durante todo ese tiempo, he podido ver hitos importantes en el cine, como la nueva trilogía de Star Wars, los primeros Oscars a cineastas españoles, o la fiebre de los videojuegos en Hollywood. Pero hay un hito del que estoy especialmente orgulloso de haber vivido. Los de mi edad, años arriba y años abajo, hemos podido presenciar como nadie la evolución del cine de animación desde que en 1995, esa empresa que le dio por darle vida a un pequeño flexo en el año 86, se aventurara a sacar al mercado una película hecha totalmente por ordenador: Toy Story.

Con ocho años, en la sala del desaparecido multicines América, no podía ni imaginar lo que aquella película iba a traer consigo. Tanto niños como adultos salieron encantados de ver las aventuras de Woody y Buzz Lightyear. Muy pronto, esa película se convertiría en un clásico.


Y se ganó ese título con todo merecimiento. Toy Story fue la primera de una larga lista de películas que se apuntaron a la animación y que desde mi generación, hemos visto mejorar y adaptarse a los tiempos que corrían. Hemos visto como de Toy Story se pasó a Bichos, Antz, Shrek, Ice Age, Madagascar, Cars, Buscando a Nemo, La novia cadáver y un largo etcétera.

Toy Story 2 llegó relativamente pronto, en 1999, con 12 años de un servidor. Esa edad es complicada, ya que dejas los dibujos animados a un lado, pero... era Toy Story, así que tenías que ir a verla. Y aunque pareciera mentira, era mejor que la primera. Pixar se superaba, captaba nuevo público en los más pequeños que no habían disfrutado de la primera parte, y a los que disfrutaron en 1995 les hizo creer que la animación no era sólo para los más pequeños.


Por todo esto, no es de extrañar que hace unos meses, cuando con 23 años ya, los de mi generación se lanzaran al cine a ver Toy Story 3. Y una vez más, Pixar se superó. Toy Story 3 es una obra maestra. Cuando se podía dudar de la calidad de la cinta, ya que las terceras partes nunca suelen ser buenas, esta película es un cúmulo de emociones. Creo que no puede haber persona de mi edad (o similar) que no se emocionara con dos partes del final: la incineradora y la marcha de Andy. Es imposible que nadie se quedara impasible al ver a todos esos muñecos, que son compañeros tuyos desde que eras pequeño, acercarse al final de un ciclo. Porque sí, Toy Story se acabó. Puede que haya algún corto que otro, pero Toy Story se acabó.

Con este fin de ciclo, la animación pone un punto y aparte. Quizás sea el primer punto y aparte de su corta historia, pero el cerrar el ciclo Toy Story merece un momento de reflexión y ver lo que se ha conseguido desde 1995, cuando empezó todo, hasta ahora. La animación evoluciona, y a partir de hoy, lo hará de otra forma. Lo hará sin Woody, sin Buzz Lightyear y sin Andy.