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25 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: Winter's Bone

Hay años que la calidad de las películas nominadas al Oscar son una tanto bajas. En esas ediciones, se ve normal que entren películas raras y que en otras condiciones no podrían competir. Pues este año se ha colado Winter's Bone, el último título de este repaso a los Oscars 2011. ¿Cómo es posible? Preguntad a la Academia.


Winter's Bone es la “perla” independiente que todos los años se tiene que meter entre las favoritas. La diferencia es que este año se han colado dos. Los chicos están bien ya me pareció la “indie” por excelencia, pero en 2011, mejor dos que una. Conozco alguien que hizo la definición perfecta para la película: “Si Winter's Bone está nominada al Oscar, cualquier película de por la tarde de Antena 3 puede estarlo”. Y estoy totalmente de acuerdo.

La cinta cuenta la historia de Ree (Jennifer Lawrence), una chica de 17 años la cual está a cargo de sus dos hermanos pequeños y de su madre enferma. El padre de familia estaba encarcelado y pagó su fianza, pero no volvió a aparecer por casa. Como aval a la fianza, puso su casa, y al no aparecer en el juzgado, la familia deberiá abandonar su casa. Ree empieza a investigar en su familia (son veinte minutos de película llamando puerta a puerta), pero no son muy colaboradores.

Los asuntos del padre de Ree eran turbios. Era un reconocido cocinero de crack y tenía mucho que callar. Por eso, toda la familia intenta que la chica olvide la investigación, y solo encuentra algo de apoyo en su prima (Lauren Sweetser), y en su tio Teardrop (John Hawkes). Los problemas familiares empiezan a crecer y la situación ese convierte en insostenible.

Ree tiene que enseñar a sus hermanos a sobrevivir
Poco original y muy previsible. Con un argumento muy manido, lo único que salva a la película son las actuaciones de Jennifer Lawrence y John Hawkes. La casi novata Lawrence bien podría disputarle a Hailee Steinfeld un hipotético galardón de actriz revelación. Este papel le ha dado la posibilidad de hacer películas de renombre como X-Men: First Class en el papel de Mystica. La actriz lleva el peso de toda la película y no hay escena en la que no salga. Y lo hace muy notablemente.

John Hawkes podría aparecer más. Su personaje es muy interesante, y sobre todo, en un principio bastante lento, su presencia haría ganar mucho más enteros a la película. Aparece tarde y quizás muy "por la cara".  Su aparición coincide con un pequeño repunte en la historia y en el ritmo de la historia. ¿Casualidad? No lo creo. Si ves los motivos de la aparición y lo que sucede... ves el mérito de Hawkes.

La cinta de Debra Granik cae en mucho tópicos del cine independiente, pero en lo único que podría destacar es en una fotografía muy cuidada y muy invernal, que hace que ese título de Winter's Bone cobre sentido. Pero quizás para la próxima película, Granik debiera contratar a otros cámaras, porque un constante temblor la pantalla es muy poco agradable. No sé si es un efecto hecho a propósito, pero es algo que para próximos proyectos debería de cuidar.

Ree y Teardrop, lo mejor de la película
En definitiva, una película muy simple y nada del otro mundo, que no sé como ha podido llegar a esta candidatura al Oscar. Entiendo la nominación de Jennifer Lawrence porque hace un trabajo sobresaliente. Por lo demás, incrompensible.

LO MEJOR: Jennifer Lawrence y el futuro de una actriz que dará mucho que hablar. Es por ella que la película se mantiene y no termina de ser una absoluta pesadilla.
LO PEOR: Argumento muy manido y ritmo muy lento. Es incomprensible que Winter`s Bone esté entre las 10 elegidas.
NOTA: IMDB: 7,4. Filmaffinity: 6,6. Partido y Peli: 5. No termina de ser mala película, pero es muy mediocre. Ya lo dije anteriormente parafraseando a mi amigo, y es que Winter's Bone está al nivel de una entretenida película que puedas encontrar en cualquier canal de televisión una tarde de sábado.

23 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: Valor de Ley

El oeste mola. Hay disparos, armas antiguas, malos modales, zarzaparrilla, vaqueros y hace calor. Marge Simpson dijo una frase en un episodio de la su serie con mucha razón: “El western es un género que tiene que volver”. Y le doy toda la razón. Aquí está Valor de Ley.


Los hermanos Ethan y Joel Coen se adentran por primera vez en el viejo oeste. Lo hacen con un remake, de Valor de Ley de 1969, y que le valió el Oscar a John Wayne. A los Coen les gustan los retos y no podían dejar escapar la oportunidad de ponerse detrás de las cámaras de un western como este. Y para asegurarse el éxito, se rodearon de grandes nombres, como Jeff Bridges, Matt Damon o un renacido Josh Brolin.

La historia cuenta como Tom Chaney (Josh Brolin) mata vilmente al padre de Mattie Ross (Hailee Steinfeld). Chaney huye y Mattie quiere venganza. En su pueblo le aseguran que los alguaciles no podrían hacer nada porque Chaney es el último en una larga lista de forajidos, así que se tiene que buscar la vida para encontrar alguaciles que acepten una recompensa.

Mattie contrata a Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un viejo alguacil con poca moralidad, pocos modales y pocos ojos. La niña también encuentra a otra persona dispuesta a coger a Chaney. Es el ranger de Texas LaBoeuf (Matt Damon), que le lleva persiguiendo varios meses por crímenes cometidos en el estado sureño. Pero a Mattie el trato no le convencía ya que sería ajusticiado en Texas y no en su pueblo, por lo que descartó su ayuda.
Contratado y contratante buscando a Chaney
Que Mattie le descartara no quiere decir que Rooster lo hiciera, y buscó su ayuda para encontrar a Chaney y después repartirse la recompensa tejana. Los tres emprenderán la búsqueda del forajido en territorio indio, siguiendo las pistas que van encontrando.

Fotografía excelente, ambientación muy buena y un ritmo bastante acertado. Valor de Ley es un soplo de aire fresco en el mundo del western, pero aún así, sales del visionado de la película con la sensación de que se podría haber aprovechado mucho más. No sabes  si estás viendo una cinta de aventuras, una comedia o un drama. No termina de definirse. Además, el desarrollo de los personajes se queda plano, salvo en el caso de Cogburn que aunque poco, si evoluciona.

Sin lugar a duda, lo mejor de Valor de Ley es Jeff Bridges. Una vez más demuestra que su calidad como actor es indudable. Ya conocía a los Coen de El gran Lebowsky y la química existía. Además, el papel de Cogburn le venía como anillo al dedo. Sin duda, la academia del cine americana ha vuelto a meter la pata al premiar a Bridges por un papel (Corazón rebelde) que no fue tan bueno como otros.

Lastima que no exista la categoría de actriz revelación en los Oscars, porque Hailee Steinfield se hubiera llevado el galardón de calle. También es una lastima que el doblaje en español se cargue la brillante actuación de la chica de tan solo 14 años. Steinfield lleva el peso de la película, siendo la narradora y el eje conductor, y lo hace sin resentirse. Con un look a lo Miércoles Adams, muestra la templanza y el valor que su personaje necesita.
Matt Damon con bigote... ¡lo que me faltaba por ver!
Y bueno... que decir de Matt Damon. Es alguien con quien quizás no pueda ser objetivo. Los que me conocen saben que no siento especial predilección por este actor, y Valor de Ley no me ha hecho cambiar de opinión. Es más, parece que él mismo sabe de sus capacidades y elige papeles para quedar mal. Aquí, por mucho bigote que se ponga, es pura comparsa. Sin expresión, y sin ninguna credibilidad tras decir: “Soy un Ranger de Texas” al más puro estilo Chuck Norris, es un personaje que quizás en otro actor, habría dado mucho más juego. Pero las cosas como son, mal del todo no está

LO MEJOR: Principalmente, Jeff Bridges, haciendo de vaquero de los antiguos, de los respetables. Más genéricamente, que el western vuelva al cine poco a poco.
LO PEOR: La sensación de que la historia podría haber dado para más. Muchas cosas pasan porque sí, y dejan a los personajes sin evolucionar, detalle que hubiera dado más color a la cinta
NOTA: IMDB: 8,1. Filmaffinity: 7,3. Partido y Peli: 7. Buena película, en la línea de los Coen, pero en esa misma. Virtud y defecto a la vez. Pero las grandes actuaciones de Bridges y Steinfield elevan a la cinta al notable. Y buena labor la de los directores, una dirección excelente desde luego.

21 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: The fighter

Quizás esta película es una de las más tapadas de las candidatas al Oscar, pero es digna merecedora de estar entre las mejores del año. Una cinta de boxeo, de las que tanto gustan en Norteamérica y cada vez más en España. Bale y Walhberg hacen un buen equipo en pantalla. ¿Cómo es The Fighter?



David O. Russell se consangra tras una serie de películas no muy exitosas, con la excepción de Tres Reyes, que fue más famosa por contar con George Clooney que por su calidad. Con la dirección de The Fighter, Russell ya está entre los más prometedores de Hollywood, y no es para menos. Con una estética muy de los noventa, y mostrando uno de los barrios pobres de Massachusetts, favorecen a la narración de la historia de estos dos hermanastros boxeadores. Para contar la vida de un boxeador, las condiciones idóneas son o pobreza o riqueza extrema, y la de Micky y Dicky cumple con uno de estos requisitos.

Dicky (Christian Bale) es el hermano mayor y estuvo a punto de ser Campeón del Mundo. Llegó a tumbar a Sugar Ray Leonard, una leyenda en su categoría. Después de su retirada, se dedicaba a entrenar a su hermano, Micky (Mark Walhberg), un buen boxeador, pero que en sus últimas peleas resultaba siempre apalizado. Apenado por esa situación, Micky pensaba en dejar el boxeo y solo su familia le pedía que siguiera, sobre todo su madre y manager (Melissa Leo).

Los problemas con el crack de Dicky iban aumentando, incluso los de la HBO estaban grabando un documental sobre esta adicción tomando al ex boxeador como ejemplo, aunque él aseguraba por ahí que lo grababan porque iba a reaparecer en los combates. Micky conoció a Charlene (Amy Adams), una chica que le ayudará a salir del bache y se enamorará hasta los topes de ella. Charlene recomienda a Micky que si quiere boxear a un buen nivel se tendría que alejar de su familia. Y efectivamente, así lo hace.


Dicky era la Leyenda de Lowell, y entrenaba a su hermanastro Micky
El punto fuerte la película, además de ser basada en hechos reales, es la impresionante actuación de Christian Bale. A excepción de la saga de Batman, Bale nos había acostumbrado a unos papeles un tanto reservados, incluso desluciéndolos. Ejemplos los tenemos en Terminator: Salvation (John Connor quedaba totalmente en segundo plano) y Enemigos Públicos. En The Fighter vuelve a brillar como ya hizo en El maquinista, a costa de moldear su cuerpo quedándose muy delgado. Es preocupante que Bale solo triunfe cuando adelgaza tanto y hace papeles de estas características.

Mark Walhberg también está a un buen nivel, pero sigue siendo algo inexpresivo. Creo que he visto sonreír a Walhberg tres veces en su carrera, y aquí le hinchan a palos y se queda como si nada. Pero hay que alabar a este actor en una faceta: sabe elegir muy bien sus papeles. Menos el de El incidente, claro está.

Y otra de las grandes sorpresas para mi gusto es Amy Adams. De esta actriz se tiene la imagen angelical e inocente que mostró en Encantada, la historia de Giselle, y aquí muestra una cara muy diferente. Interpreta a una estudiante fracasada que solo puede trabajar de camarera; fría como ella sola y muy combativa. Está a un muy buen nivel, mejor que la otra nominada al Oscar a mejor actriz de reparto y que sale en la misma película, Melissa Leo.

Micky ante la pelea más importante de su vida
También hay que hacer mención a Mickey O'Keefe, uno de los entrenadores de Micky que en la película se interpreta a sí mismo. Tiene mucho merito aparecer así, sin saber nada de interpretación, y la verdad que no desentona nada.

LO MEJOR: Las actuaciones en general y la de Bale en particular. Sin duda, es lo mejor, pero también es importante conocer la historia real de estos dos boxeadores. El que aparezcan al final de la película bendiciendo la cinta, muestra que la actuación de los dos es grandiosa, imitando hasta sus formas de expresarse.
LO PEOR: Quizás que no se profundice más en la relación entre Charlene y Micky... empezaron a salir, y a las dos semanas, él estaba totalmente entregado. Es un cambio de rumbo muy precipitado y sin mucha explicación.
NOTA: IMBD: 8,1. Filmaffinity: 7,2. Partido y Peli: 8,5. Para mí, la tapada de los Oscars. Quizás no es la mejor película, pero seguro que dos estatuíllas se lleva. Una de las sorpresas más positivas que me he llevado con las películas nominadas.

20 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: La red social


¿Quién está fuera de Facebook a día de hoy? Si hay dos empresas fuertes en el mundo de Internet son Google y Facebook; y sus dos historias son dignas de película. David Fincher se interesó en contar la historia de Mark Zuckerberg, uno de los multimillonarios más jóvenes del planeta. ¿Quieres saber que nos cuenta Fincher en La red social?

En teoría, La red social no es una película que por su argumento llame mucho la atención. Ver las denuncias que los amigos de Zuckerberg le interponen, no es que sea apasionante. Pero Fincher sabe como contarlo. Lo hace de una manera rítmica, con sentido del humor y sobre todo, intercalando visiones diferentes en una sola. Ese el el gran mérito de Fincher, conseguir que una historia ramplona, se convierta en una de las películas del año.

Y es que la cinta da vueltas a como Zuckerberg logra montar montar su imperio engañando un poco a sus amigos y compañeros de universidad. Toda la historia de la red social más conocida del mundo empieza con un programa que solo funcionó en Harvard; que Mark creó para desquitarse tras romper con su novia. Tomó fotos de todas las estudiantes de las residencias pirateando los sistemas, y programó una aplicación para votar entre dos chicas al azar, eligiendo a la más atractiva del campus.

Esto le costó el primer rapapolvo en su universidad. Algunos alumnos trabajaban en una red social para conectar a todos los estudiantes de Harvard y se enteraron de su proeza. Zuckerberg comienza a trabajar con estos chicos, pero con el tiempo, se empieza a separar de ellos y crea Facebook con uno de sus amigos, Eduardo (Andrew Garfield). Aquí viene otra denuncia, ya que los alumnos acusan a Zuckerberg de plagiarles la idea.

Zuckergerg junto con los miembros del proyecto de red social en Harvard
Pero por si no fueran pocas denuncias, cuando Mark conoce a Sean Parker (Justin Timberlake), creador de Napster, empiezan a pensar en Facebook a lo grande, estafando a Eduardo con la consiguiente demanda. Finalmente, Zuckerberg, con veinte años, tenía más enemigos que amigos. Y estos tres juicios son los hilos conductores por los que la película no pierde ritmo. Se mezclan las tres historias resultando muy entretenida.

En el papel de protagonista tenemos a Jesse Eisenberg, con un carácter muy parecido al de Mark. Quizás por ahí le viene esa notable actuación. Todos conocemos la que montó con el trato que recibió en el programa de Cuatro El hormiguero (Por cierto Jesse, Estados Unidos no hizo nada en la Segunda Guerra Mundial por España, no se a que viene eso). Pero no hay que quitarle mérito, logra un gran trabajo en la película, y comparado con su actuación en Zombieland, es un progreso.

Pero si hay alguien que brilla, por más que me duela reconocerlo, es Justin Timberlake. Su personaje es el que más juego podía dar, y así lo hace el cantante-actor americano. Sean Parker se hizo millonario con Napster, pero perdió casi todo el dinero en sanciones, por lo que solo le queda la fama. Al conocer a Zuckerberg, lo apadrina y se aprovecha de la admiración que el chico tiene por él. Timberlake es la persona indicada para dicho papel.

Sean Parker, quien ayudó a Facebook a ser grande, pero a un precio muy elevado para Zuckerberg
Bien es cierto que las actuaciones nos son lo mejor de la película, y quizás por ahí es donde pierda el Oscar, pero es en la dirección donde esta película tiene todo su potencial. Fincher es de los pocos directores en Hollywood que pese a venir del mundo de los anuncios y los vídeos musicales, es respetados tanto por profesionales como por la crítica. Y con obras así no es de extrañar.

LO MEJOR: David Fincher y su lección maestra detrás de las cámaras. Coge una historia simple y la transforma totalemente. También gran merito a los guionistas por supuesto, que buena parte de culpa tienen.
LO PEOR: Unas actuaciones que no terminan de llenar. Salvando un poco a Eisenberg y a Timberlake, los demás pecaron de poca experiencia, entre ellos Andrew Garfield, el nuevo Spideman.
NOTA: IMDB: 8,2. Filmaffinity: 7,2 Partido y Peli: 8. Para mí fue una gran sorpresa. No esperaba mucho de la cinta pero desde luego que me lo pasé bien viéndola y conocí una historia bastante interesante sobre el mundo de los negocios e Internet. Recomendable para los que tengan interés en la figura de Zuckerberg. Sino, es difícil de ver.



16 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: Cisne negro

El ballet es un tema que es muy complicado llevar al cine. Sobre todo, para atraer al público a las salas. Darren Aronofsky es muy listo y vendió dos aspectos de la película diferentes para cada sexo. A las chicas se les vende la pasión por la danza y a los chicos una escena lésbica. ¿Funcionará en la taquilla? Eso todavía no se sabe, pero lo que es en calidad, la película es espectacular.



Cisne negro habla de ballet. Pero habla también de la obsesión por ser la mejor, de la exigencia de algunos trabajos, y de como el estrés puede hacerte ver cosas que no existen. Natalie Portman interpreta a Nina, una bailarina que pretende sustituir a Beth Macintyre (Winona Ryder) como primera bailarina de la compañía. Nina es una chica inocente y metódica y ese será su principal problema para conseguir su objetivo. La obra que se representará será El lago de los cisnes, y el director Thomas Leroy (¿un homenaje a Fama?), que interpreta Vicent Cassel quiere que el cisne blanco y el cisne negro lo interpreta la misma bailarina.

¿El problema? Thomas ve a Nina estupenda para ser el cisne blanco, pero le falta oscuridad y desperpajo para ser el cisne negro. Todo lo que le falta a Nina, lo encuentra en la figura de Lily (Mila Kunis), una nueva bailarina que acaba de llegar. Nina es nombrada bailarina principal, y esa presión, el duro entrenamiento, junto con la amistad que empieza a labrar con Lily, empiezan a transformar a la protagonista.

Realmente, con esta historia, se puede observar una adaptación al cine de El lago de los cisnes. Ese es un verdadero mérito de Aronofsky, ya que adaptar esta obra no es nada fácil. El director hace una labor brutal, y crea una estética preciosa a la vez que lúgubre. Algo bello como es el ballet lo convierte en una dura lucha, mostrándonos lo que no se suele ver de este mundo. La competencia por un puesto, las secuelas físicas que deja, y la total entrega que necesita este arte.

Nina recibe lecciones de su director, que además de enseñar, buscaba algo más
Si el trabajo de Aronofsky es impresionante, el de Natalie Portman no se puede expresar con palabras. Por fin, todo el potencial de la actriz ha salido a flote, y nos deja boquiabiertos con una actuación sobresaliente. En los últimos años, Portman nos dejaba sus mejores actuaciones en películas algo más dirigida a unos espectadores algo especiales. Por ejemplo, esta actriz será reconocida por ser la Reina Amidala de Star Wars o Evey en V de Vendetta. Pero con Cisne negro, Natalie sacó a la grandísima actriz que demostró llevar ya en Leon: El profesional, y es prácticamente seguro que el Oscar lleve su nombre.

También está a gran nivel Mila Kunis, que sorprende verla tras su paso en Aquellos maravillosos 70. Con ella, por lo menos a mi, me ha pasado al revés que con Asthon Kutcher. Ella me ha demostrado que tras ese papel pueder hacer cualquier otro, y Kutcher creo que el único papel que puede interpretar bien es el de marido de Demi Moore. Pero volviendo a Kunis, hace de perfecto complemento de Natalie Portman, y me extraña mucho que no aparezca entre las nominaciones a mejor actriz de reparto. Para mí, la mayor sorpresa de la película.

También brilla Barbara Hershey, la madre de Nina en la película. Una madre muy controladora, que sin duda condicionó el comportamiento de su hija antes y después de recibir el papel. No hace muchas apariciones en la cinta, pero cuando entra en escena, transmite tensión al espectador. La misma tensión que se respira entre la madre y la hija.

Nina durante la grandiosa actuación final
Esta adaptación de El lago de los cisnes llega a su culmen con la actuación final que es espectacular. Hay una gran polémica con si Natalie Portman no es la que baila, ya que usó una doble. Y realmente... ¿Quien no usaría un doble en esa circunstancia? Este detalle no mancha su grandísima actuación, y esa escena final es un regalo para los ojos.

LO MEJOR: Natalie Portman. Ver su actuación bien vale pagar los siete euros del cine. Y también su ambientación y estética. Totalmente envolvente.
LO PEOR: El trabajo que cuesta que el ballet sea un tema que enganche. Es complicado ponerse a ver una película sobre ballet.
NOTA: IMDB: 8,5. Filmafinnity: 7,9 Partido y Peli: 9. De lo mejor que puedes ver en el cine. Si te dejas llevar por la película, la experiencia es brutal. Un Oscar asegurado. Una grandísima sorpresa.

13 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: Los chicos están bien


Hay veces que encuentras nominadas al Oscar que no sabes que hacen ahí. Y más desde que son 10 las nominadas. Quizás esto sirva para meter entre las candidatas a películas por compromiso, que saben que no ganarán, pero queda bien meterlas entre las finalistas. Y este puede ser el caso de Los chicos están bien.


La directora Lisa Chodolenko convierte uno de sus principales fallos en una gran virtud. Esta cineasta está especializada en el cine gay, más bien en el lésbico. Las parejas lesbianas son habituales en sus obras, y en esta concretamente, ha conseguido que esta situación se tome de una forma totalmente normal, es decir que toma a esta pareja de mujeres como la excusa para contar la historia, sin ser ellas la historia.

Esta pareja, formada por Nic (Annette Bening) y Jules (Julianne Moore), tiene dos hijos: Joni (Mia Wasikowska), de 18 años y a punto de entrar en la universidad; y en un momento de inspiración divina con su nombre, Láser (Josh Hutcherson) de 15 años. Cada uno fue engendrado por una madre diferente, pero por el mismo donante de esperma. La vida de esta familia iba muy bien, hasta que la curiosidad de Láser por conocer al donante se manifiesta.

La pareja formada por Nic y Jules, muy bien avenida al principio
Joni aprovecha que cumplió la mayoría de edad para interesarse en el donante (Mark Ruffalo) en la clínica de inseminación por petición de su hermano, y este acepta conocer a los muchachos. A partir de ahí, Paul entra de lleno en la vida de esta peculiar familia, creando distintas reacciones entre sus miembros. A Joni le fascinó, a Láser le decepcionó al principio un poco, a Jules le cayó muy bien, y a Nic le pareció mala idea que se involucrara tanto ya que notaba que le robaba la familia.

El personaje de Ruffalo es el desencadenante de toda la trama, pero realmente es el menos desarrollado de la película. En el comienzo parece que Paul puede tener una buena historia, pero se queda estancando. Se centran más en la evolución de la familia tras conocer a ese agente extraño que es el donante de semen.

Antes ya lo dije, hay películas que no se como están nominadas, pero se puede entender su candidatura porque son diez las que optan a la estatuilla. Pero el caso de Annette Bening es muy sorprendente. De las tres chicas de la película, es la actuación que más desapercibido pasa. Julianne Moore está bien, en su línea, ni mejor ni peor, y Mia Wasikowska está muy bien, demostrando que pese a su juventud e inexperiencia, lo que prometía en Alicia en el país de las maravillas no era casualidad. Mia me parece que en un futuro puede ser una de las más valoradas de Hollywood.

Mia Wasikowska y Josh Hutcherson, una tan bueno y otro tan... normal
El personaje de Láser es bastante insulso. Parecía que la relación con su amigo Clay, el típico chico conflictivo, podía dar más juego, pero, como en el caso de Paul, queda sin explotar. Parece que a mitad de película, los que desarrollan la trama, que son los hijos y el donante, quedan un poco desplazados, menos Joni, que gracias a la la buena de Mia Wasikowska, no puede pasar desapercibido. Paul sigue siendo importante, pero su personaje no se desarrolla, mientras que Jules y Nic se echan todo el peso del film

LO MEJOR: La normalidad con que se trata a la pareja gay. Esta variante de familia deja de ser la protagonista de la película para ser solo una variante. Pero sobre todo, lo que destaca en mi opinión de esta película es Mia Wasikowska. Cada día mejor.
LO PEOR: Ese aire indie que se le quiere dar. Puede que la película sea independiente, pero el querer demostrarlo constantemente consigue una imagen poco favorable.
NOTA: IMDB: 7,3. Filmaffinity: 6,8. Partido y Peli: 6. Es una buena película. Con un buen ritmo que no decae, y es entretenida. Pero ya está. Pienso que no es para estar nominada al Oscar. Parece que como con el cine inglés, el toque indie tiene que estar siempre presente. 



02 febrero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: El discurso del rey

Parece que todas las ediciones de los Oscars tienen que tener su toque británico. En 2011, ese toque lo da El discurso del Rey, la película de Tom Hooper, que quiere catapultar a esta historía sobre Jorge VI y a Colin Firth hacia el máximo galardón.


Y es que son muchos los rumores que apuntan hacia esta película para que arrase en la gala de los Oscars de este año ¿Es realmente para tanto? Bueno, primero habría que ver la pasión que tiene la academia por las peliculas inglesas. Todos recordamos cintas que han optado a mucho en los Oscars, como Orgullo y prejucio, The Queen o Elizabeth. ¿Cuantas merecían estar ahí? Con esto no quiero decir que sea una mala película. Todo lo contrario.

La película cuenta la transición del reinado de Jorge V a Jorge VI, con la renuncia de su hermano Eduardo VII al trono. Pero el problema de este rey es que desde que tenía cinco años, sufría una gran tartamudez. Eso en otro trabajo no sería una gran complicación, pero al ser de la familia real, sus discursos al pueblo eran muy necesarios, sobre todo tras el descubrimiento de la radio. Su tartamudez es tal, que es incapaz de dirigirse a la nación.

Para tratar este problema, su mujer Elizabeth le obliga a ir a un logopeda que le recomendaron. Lionel acepta a tratarle pese al fuerte caracter del futuro monarca. Los métodos empleados por Lionel son distintos a todos los que han empleado los demás terapeutas, y no terminan de convencerle, pero al empezar a ver resultados y ver la poca confianza que Jorge V tiene en su primogénito, accede a seguir tratándose.

Elizabeth servía de gran apoyo cuando el duque de York tenía que dirigirse a su público
 Cuanto más avanza el tiempo, la situación de Jorge V empeora y los actos a los que tiene que asistir el futuro Jorge VI aumentan. Tras la muerte del monarca, los escándalos de su hermano heredero al trono se van conociendo, y este abdica al trono por amor. Ahí empieza el verdadero calvario para Jorge VI, que tendrá que prepararse para su reto más complicado: dirigirse a su pueblo para dar esperanzas en la II Guerra Mundial.

Colin Firth no hace un mal papel, y es comprensible su nominación. Meterse en ese papel es muy complicado, ya que un problema como la tartamudez, si no se trata bien, puede parecer una burla. Pero Firth logra un buen toque dramático con ese problema, llegando a propiciar al espectador una gran angustia. Pero quizás el motivo por el que Colin no termina de dar todo lo que puede, es porque Geoffrey Rush se lo come en escena. El que fuera el capitán Barbosa en Piratas del Caribe está simplemente sensacional en su papel de logopeda.

No tan bien como Geoffrey Rush, pero muy bien en un segundo plano, está Helena Boham Carter, demostrando que ahora mismo hay pocas actrices de reparto que puedan estar tan bien. Y es que el reparto de la película está a un nivel tan alto, que Colin Firth termina por esconderse en él, siendo tan solo uno más y viendo quizás disminuida su posible gran actuación.

Geoffrey Rush es el mejor de la película. Sin él, ni Firth ni Jorge VI hubieran salido bien parados
 Pero sin duda lo que más destaca de la cinta es tanto su ambientación como su fotografía. Se logra una estética realmente de principios del siglo XX, con un color tirando mucho al ocre y al gris. Se puede percibir  la situación de aquella Inglaterra solo con visualizar un plano. Pero también cuenta con lo que para mí es un gran fallo: una estética totalmente británica. Si se pusiera una escena de diez segundos a cualquiera, podría averiguar que la película es inglesa. Ese colorido es propio de las islas, y creo que encasilla demasiado al largometraje. Parece que está hecha solo para ingleses

El discurso del rey cae en lo que es una lacra del cine moderno. La larga duración del metraje con historias que no dan para tanto. Y esta no es una excepción. De sus casi dos horas, puede sobrar perfectamente media. Pese a que el tema central es la tartamudez de Jorge VI, los demás temas que se tratan son interesantes, y disminuir tantas vueltas que dan Colin Firth y Geoffrey Rush con su terapia hubiera sido una buena idea

LO MEJOR: Geoffrey Rush y Helena Boham Carter. Han sido una gran sorpresa, no podía ni imaginar que iban a brillar a tal nivel interpretativo.
LO PEOR: La pesadez del tema de la tartamudez. Puede ser el eje de la película, pero tantas idas y venidas, peleas y reconciliaciones con el logopeda, llega a cansar
NOTA: IMDB: 8,5. Filmaffinity: 7,6. Partido y Peli: 7,5. Me he quedado sorprendido cuando vi que esta película ha arrasado en los premios del sindicato de actores. En fin, es una buena película, pero hasta ahora, es la que menos destaca de las que he podido ver. Merece un notable. Quizás si fuera inglés me hubiera llenado más, y quizás ese sentimiento anglosajón es lo que fascina a la academía con las películas británicas. Creo que es uan buena película, pero que con el paso del tiempo debe devaluarse.

29 enero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica: 127 horas

Hace mucho tiempo que se habla de esta película como una de las favoritas a alzarse con la victoria en los Oscars de 2011. Como principales bazas usaban una historia verídica, un director que ya sabe lo que es dar el campanazo en estos premios como lo es Danny Boyle, y la gran actuación de un James Franco que hasta ahora, había pasado de puntillas por Hollywood.



127 horas cuenta el episodio más duro de la vida de Aron Ralston. Aron era un ingeniero que en 2002 dejó su trabajo para dedicarse a su pasión, el alpinismo y los deportes de riesgo. En 2003, el aventurero partió hacia el Blue John Canyon un viernes noche, un territorio que conocía a la perfección. Allí sufrió un accidente en uno de los tajos, y su brazo quedó atrapado por una roca. Allí, solo, perdido en mitad de la nada, y sin que nadie supiera donde estaba, Aron estuvo más de cinco días luchando contra el hambre, el frío y él mismo, hasta que acabó haciendo lo único posible para salvarse: amputarse el brazo.

Danny Boyle deja claro desde el principio de la película que no iba a caer en el dramatismo propio que podía tener la historia. Ya en el principio, la estética empieza a recordar a su oscarizada Slumdog Millonaire, para pasar en pocos minutos a los terrenos áridos del Blue John Canyon. Allí, se empieza a ver el carácter de Aron, cuando quiere bajar el tiempo que la guía turística estima entre su coche y el cañón si vas en bicicleta, e intenta ligar con dos chicas que se han perdido, enseñándoles rutas especiales.

Aron intentaba ligar un poco antes de pasarse 5 días con el brazo encerrado
Después de todo este buen rollo, empieza lo crudo de la película. Aron empieza su ruta senderista, pone el pie donde no debe y se despeña junto a una roca, que queda incrustada en el cañón atrapándole el brazo. Es entonces cuando James Franco empieza a lucirse. En toda su estancia en el cañón solo cuenta con la compañía de su videocámara, que le permitió aferrarse a la cordura y registró con ella todo lo acontecido en su cautiverio.

La actuación de Franco es sublime; mejorando cuanto más va enloqueciendo Aron. El momento "programa de televisión" es espectacular, y es capaz de sacar una sonrisa al espectador cuando estás viendo a la vez que te ríes, la situación es muy grave. Gracias a estos ataques de locura que le empiezan a dar, se puede desconectar un poco de lo que sucede dentro del tajo, ya que Aron empieza a recordar cosas de su pasado: su relación con los padres, con su ex... y empieza a tener premoniciones del futuro, donde ve a su hijo y a su mujer. Esta es la única forma para que la película no se quede estancada en el mismo sitio.

Pero es lógico que en la situación del film, la mayoría de éste suceda en el mismo sitio, con James Franco en el plano y encerrado entre dos paredes. Y ese es otro gran mérito de Danny Boyle. Gracias a esos movimientos de cámara, los travellings y el montaje de la propia película, se crea un dinamismo impropio de las características de la película.

Como se ve en la foto, hay que dar gracias de que Aron no era claustrofóbico
Eso sí, hay que decir que hay momentos muy duros. Para mí, un amante de las películas donde hay casquería y sangre, la parte de la amputación es realmente espeluznante. Reconozco haber apartado la vista algunas veces, pese a saber como acababa la película y esperar el duro final. Porque esa es otra de las grandes bazas de 127 horas. Es una historia que sabes como acaba, y pasas 90 minutos en tensión, esperando ese final, sin que a la película le sobre nada.

LO MEJOR: Que Scooby Doo entre en la trama de la película. No, en serio, lo mejor es James Franco. Creo que si Franco sigue por eso camino, se ha consolidado un muy buen actor.
LO PEOR: Que de antemano, se conozca el final. Es algo que viene con la película, es verdad, y que le da más crudeza ya que es una historia real. Pero si la historia no llega a ser conocida, hubiera sido un bombazo de final.
NOTA: IMBD: 8,2. FilmAffinity: 7,4. Partido y Peli: 9. Le doy un sobrasaliente porque Danny boyle ha cogido una historia que quizás con media hora se podría haber solucionado, y ha sido capaz de convertirla en película. En una muy buena película. La historia es la que es, y quizás ese punto débil, lo ha transformado en punto fuerte.

27 enero 2011

Road to the Oscars 2011. Crítica Origen

EL otro día se dieron a conocer las nominaciones para los Oscars 2011. Para que los lectores se hagan una idea de las películas que han sido nominadas, ire colgando las críticas de las elegidas para mejor película, y si sobra tiempo, alguna que otra destacada por nominaciones a mejor actor o actriz. Y que mejor  forma de empezar que con la crítica que ya puse en mi anterior blog hablando de la paranoia de Nolan: Origen.


Origen es un aparato con el que la gente se puede meter en el sueño de otra gente. Esto es muy útil para robar ideas, y es lo que hace don Leonardo DiCaprio para ganarse la vida hasta que pueda comprar su libertad. Tras un trabajo fallido, a DiCaprio, al que llamaremos Cobb a partir de ahora, le ofrecen un trabajo algo diferente: meter un idea en la cabeza de alguien en vez de robarla.

Esto es más complicado que los trabajos a los que el grupo está acostumbrado a hacer, porque la propia persona al despertar se daría cuenta que alguien le ha metido esa idea y no cuajaría. Por eso, él mismo sujeto se tiene que inculcar la idea. Para este trabajo, Cobb reuné a un equipo de trabajo adecuado: su inseparable compañero Arthur (Joseph Gordon-Levitt, el adolescente de Cosas de Marcianos), Ariadne (Ellen Page), una joven estudiante que actuará como arquitecta de los sueños, Earnes (Tom Hardy), experto en el disfraz,  Saito (Ken Watanabe), el japonés que contrata a Cobb para el trabajo, y Yusuf (Dileep Rao), un químico que elaborará un sedante muy potente para llevar a cabo la misión. El problema viene cuando a Cobb se le empieza a aparecer en sus sueños su mujer, Mal (Marion Cotillard), con un acento francés que parece ruso y que no se a que viene.

Siempre hay tiempo para que el señor Cobb imite a Chiquito de la Calzada
¿Por qué dije al principio que es la paranoia de Nolan? Bien, porque para que el trabajo sea realizado con éxito se trabaja en un sueño, dentro de un sueño, dentro de un sueño. Eso sí que son tres dimensiones y no lo que usaron en Lluvia de albóndigas. El salto entre estos tres planos espacio-temporales puede resultar complicado, por eso hay que estar muy atento y no perderse ni un detalle de la película.

Cabe destacar que es la primera vez que veo un film de acción sin que haya un sólo malo en la historia. Sí, hay tiros, explosiones y demás, pero las proyecciones que lo hacen no son malos. Nolan es tan genial que es capaz de montar una película así sin villanos de por medio.

El mejor chiste que se podía hacer sobre la película
Pero donde gana la película es en el final. No recordaba un final tan apasionante desde hace mucho. La última media hora te tiene pegado a la butaca con una trepidante contrarreloj que ni la de la Contador en el último Tour de Francia. ¿Y todo para qué? Para (atención spoiler) que te deje con un final abierto con dos posibilidades muy razonables (fin del spoiler). ¿Qué consigue Nolan con esto? Por lo menos en mi caso que estuviera hablando de la película hasta tres días después de verla para comparar opiniones.

Nota IMDB: 9.1 Nota FilmAffinity: 8.2 Nota de Partido y Peli: 8.75. Casi sobresaliente para el sueño de Nolan, que quizás con alguna explicación mejor y un mayor aprovechamiento de los personajes, hubiera conseguido.

Lo mejor: Los 30 minutos finales en los que los tres planos se mezclan y te ponen en una tensión increíble
Lo peor: Tanto enmarañamiento que parece cerrar fallos de guión que realmente no hay y tardar en entender la película en plenitud tres días.

Nolan se supera y no puedo esperar a ver que hace con la tercera parte de Batman.